Cómo planificar la tesorería de una empresa en el último trimestre del año

¿Cómo planificar la tesorería de una empresa en el último trimestre del año?

Llega septiembre y, con él, uno de los momentos más exigentes del calendario financiero para cualquier empresa o autónomo: el último trimestre. 

En apenas cuatro meses se concentran pagos obligatorios, cierres de ejercicio, negociaciones con proveedores y, en muchos casos, el pico de actividad del año.

Planificar bien la tesorería en este periodo no es solo una buena práctica: es una cuestión de supervivencia financiera.

¿Qué es el plan de tesorería de una empresa y para qué sirve?

La tesorería de una empresa no es lo mismo que su beneficio. Una empresa puede ser rentable contablemente y, pese a ello, tener serias dificultades para pagar sus facturas si los cobros y los pagos no están bien sincronizados. 

El plan de tesorería es el instrumento que permite anticipar esos desfases: un calendario de cobros esperados y pagos previstos que permite detectar con antelación si habrá tensiones de liquidez.

En el último trimestre, dicho plan resulta especialmente necesario, porque los vencimientos se acumulan: el pago del IVA del tercer trimestre (modelo 303, en octubre), el pago fraccionado del IRPF o del Impuesto de Sociedades, los sueldos y pagas extras de diciembre, y las facturas de proveedores de final de año.

Cómo planificar la tesorería de una empresa en el último trimestre del año

Pasos para construir el plan del Q4 de tu negocio

El punto de partida es el saldo de caja disponible a cierre de septiembre. A partir de ahí, el ejercicio consiste en proyectar, mes a mes, los ingresos esperados y los pagos comprometidos.

En cuanto a los cobros, conviene revisar la cartera de clientes pendiente de pago y estimar los plazos reales de cobro, no los contractuales. Si hay clientes que sistemáticamente se retrasan, es mejor incorporar ese retraso en la previsión antes que confiar en fechas que raramente se cumplen.

En el apartado de pagos, hay que listar al menos los siguientes:

  • Pagos a proveedores con vencimiento en el trimestre
  • Nóminas, seguros sociales y pagas extraordinarias
  • Cuotas de autónomo o cotizaciones de empresa
  • Obligaciones fiscales: IVA (octubre), pago a cuenta del IS o IRPF (octubre y diciembre)
  • Compromisos bancarios: amortizaciones de préstamos o renting
  • Gastos extraordinarios previstos: reformas, inversiones o compras de stock navideño
Cómo planificar la tesorería de una empresa en el último trimestre del año

Medidas fundamentales para corregir tensiones de liquidez

Una vez construida la proyección, puede aparecer algún mes con saldo negativo. En ese caso, es importante actuar con tiempo y no esperar a que el problema sea urgente.

Las opciones más habituales son:

  • Negociar el aplazamiento de pagos con proveedores de confianza.
  • Activar una línea de crédito o ampliar el límite de la ya existente.
  • Solicitar un aplazamiento de deuda tributaria a la Agencia Tributaria o a Hacienda Foral, si el importe es relevante.
  • Adelantar cobros: ofrecer descuentos por pronto pago a clientes clave.
  • Revisar si hay gastos que se puedan diferir al siguiente ejercicio sin perjuicio operativo.

Una mirada también al cierre del ejercicio

El último trimestre es el momento adecuado para anticipar el resultado fiscal del año y tomar decisiones que puedan reducir la factura tributaria antes del 31 de diciembre.

Inversiones en activos amortizables, aportaciones a planes de pensiones de empresa, provisiones por insolvencias o anticipación de ciertos gastos son medidas que deben valorarse con tiempo suficiente para poder ejecutarlas.

En Asesoría Heras te ayudamos a construir tu plan de tesorería y a anticipar las obligaciones fiscales del cierre del ejercicio. Si quieres tener el Q4 bajo control y llegar a enero con las cuentas en orden, nuestro equipo de asesoría contable y fiscal está a tu disposición.